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14 ene. 2013

GALICIA, COSTA NORTE 2. Estaca de Bares


Lunes 10.09.2011

...Estuvimos toda la mañana.
Hasta que no tuvimos la sensación de que ningún rincón de la Playa de las Catedrales se nos escapaba por fotografiar no nos resignamos a dejar la playa; conscientes de que los momentos mágicos, según la luz, son siempre fugaces y diferentes, que las imágenes serían infinitas y que teníamos que continuar nuestro viaje,

Fachadas de Viveiro
Playa de Viveiro
Cuando regresamos a la autocaravana, nos encontramos con el aparcamiento a rebosar. Con el tiempo, vamos aprendiendo a tener precaución pensando en poder salir sin que te dejen encerrado por muy vacío que el aparcamiento se encuentre cuando llegas, como esta mañana. 

Nos sentíamos pletóricos y felices con el primer regalo que nos ha hecho Galicia nada mas asomarnos a su costa y en nuestra primera visita; reanudamos la marcha en busca de nuevos lugares.



Nuestra intención es seguir bordeando la costa hasta donde lleguemos, sabiendo que no vamos a verlo todo ni mucho menos y que nos vamos a dejar un montón de rincones que merecen la pena.

Como siguiente punto tenemos la Estaca de Bares, pero antes pasamos por el área de Burela para vaciar ( N 43º 39' 12"  W 07º 21' 30"). Esta área está en zona urbana pero con muy buena pinta. Varias autos extranjeras estaban aparcadas y sus dueños estarian visitando el cercano núcleo de población, nosotros aprovechamos para comer.

Playa de Viveiro

Continuamos por preciosas carreteras con bosques inmensos hasta que avistamos Viveiro. No vamos a detenernos porque en ésta ocasión nos atraen mas los espacios abiertos, sin embargo cuando cruzamos el puente sobre la ría decidimos estacionar durante un rato porque el aspecto general es muy atrayente. Paramos en un amplio parking de tierra junto a la playa. (N 43º 40' 22.92"  W 07º 36' 41.89"). Confluyen las calles Av. Luis Cebreiro con la av. de Suasbarras donde se convierte en la carretera de Amariña, C-642. La playa es pequeñita pero preciosa, rocas, la ría y el núcleo de población como telón de fondo. Unas fotillos que ilustren nuestros recuerdos...

Bajamar en la playa de Viveiro

Por esta carretera habíamos oído comentar de un lugar estratégico que merece ser visitado. El área etnográfica de INSUA. Antiguamente a través de un teleférico de mas de cinco kilómetros y aprovechando el desnivel desde el cercano monte hasta el mar, se transportaba el mineral extraido de unas viejas minas de hierro hasta los lavaderos que había en la parte inferior junto al mar, antes de ser trasbasados a los barcos de carga. Estos barcos en su mayoría iban con destino a Inglaterra y Alemania para la fabricación de cañones, justo antes de empezar la primera guerra mundial.

Aparcamiento en Insua.

Llegamos a su cuidado aparcamiento con un privilegiado mirador que se encuentra casi en la desembocadura de la ría. Siguiendo las indicaciones del mapa nos equivocamos un par de veces ya que las curvas, cruces y desvíos son constantes y las infraestructuras muy recientes, aún así dimos con el centro etnográfico aunque se encontraba cerrado. Las coordenadas están cogidas posteriormente en Googel Maps con la precaución que ésto debe suponer. ( N 43.692162._ W 07.610857 ).  Por si a alguien le viene bien suponemos que no debe haber ningún problema en pasar la noche aquí. Un rato para estirar las piernas, un cigarrito y unas fotillos para la posteridad.

Ria de O Barqueiro

Continuamos nuestra ruta por la costa camino del extremo mas septentrional de la peninsula donde se encuentra nuestro próximo destino.
Es un tramo de costa precioso. Se pasa por la Ría Do Barqueiro desde lo alto, teniendo espectaculares panoramicas sobre la villa de O Vicedo y Porto Do Barqueiro contemplandolas allá abajo junto al azul del mar. Si el tiempo acompaña es un regalo para la vista.



 O Barqueiro desde la carretera
En Porto Do Barqueiro, nos desviamos hacia Bares, perfectamente señalizado. Desde allí se tiene la opcion de dirigirse hacia Puerto de Bares o hacia el faro. Nosotros enfilamos hacia este último por una carretera estrecha y sinuosa pero perfectamente transitable hasta que llegamos a un estacionamiento de tierra situado a la izquierda de la entrada hacia el faro, donde ya no está permitida la circulación. 
N 43º 47' 03" W 07º 41' 03"


Aparcamiento en la Estaca de Bares
Nos reciben fuertes rachas de viento que incluso se dejan notar dentro de la autocaravana parada. Es un aparcamiento situado junto a los inmensos acantilados que se despeñan abruptamente hasta el Cantábrico.  Desde aquí la mirada se pierde hacia el infinito. El día es claro y luminoso, distinguiendose con nitidez la linea del cielo con el mar.¡ que imponente!, desde estos altos parece que tenemos la inmensidad para nosotos solos.

El faro desde el aparcamiento
Ponemos pié a tierra y despues de pasear un rato por los alrededores del aparcamiento sintiendo el paisaje nos dirigimos hacia el faro, allí un amable paisano se anunciaba en unos carteles de cartón ofreciéndose como improvisado informador y guía turístico.

Estaca de Bares
Faro de la Estaca de Bares
Dejando atrás el faro, el camino desciende casi hasta el rompiente de las olas, la punta mas septentrional de la Estaca de Bares y por tanto de la península. A nosotros nos apetecía mas contemplar todo aquello desde arriba. Desde aquí, una linea imaginaria separa el mar Cantábrico a nuestra derecha del océano Atlántico a nuestra izquierda. ¿Sabrán las olas por donde andan? ¿sabrán las gaviotas que cambiando levemente la postura de sus alas se trasladan de un mar a otro sin ningún esfuerzo?.



La fuerte brisa no ha cesado en ningún momento y mas que brisa parece un ventilador que se hubiesen dejado encendido allá en las Islas Británicas.
Paseamos sosegadamente, deteniéndonos en las indicaciones que ilustran sobre la flora y la fauna de los acantilados. Nos damos cuenta que ha pasado mucho tiempo desde que llegamos. Es lo que tiene encontrarse con estos sitios en los que parece que se dialoga con el sol, la luz, el mar, el viento, en donde de lo último que te acuerdas es del reloj.



Al aparcamiento llegan dos autocaravanas gallegas que comienzan a maniobrar. De repente escuchamos un fuerte chaggsssrrrrr que nos dolió como si fueran nuestros propios huesos. Vemos como la trasera de una de ellas estaba fuertemente empotrada con una inocente roca que no tenía ninguna culpa, además la pobre estaba tranquilamente contemplando el mar. El destrozo fue importante aunque afortunadamente solo de chapa. Todos nos arremolinamos a su alrededor. Pasado el primer e inevitable momento de condolencias, el dueño sacó la solución en forma de la inestimable cinta americana. 



Mientras el compungido dueño de la autocaravana se encontraba ocupado en restaurar lo mejor que podía los daños, tuvimos la ocasión de charlar con el otro autocaravanista, que no estaba "herido". Nos comentó que en este aparcamiento no ponen pegas para pasar la noche, sin embargo nos imaginamos que debe ser un lugar demasiado solitario para estar solos, ellos se marchaban, nos dijo que no tendríamos ningún problema en encontrar algún sitio para pernoctar dirigiéndonos hacia la ria de Ortigueira o hacia Puerto Cariño, pero además nos recomendó que no dejásemos de visitar el Cabo Ortegal.

Ría de Ortigueira

Pues nada, nos despedimos de los colegas autocaravanistas a los que aún les quedaba un ratillo de vendaje y para allá que vamos. Deshacemos el camino hasta Porto do Barqueiro y enfilamos hacia Ortigueira. Llegamos avistando la expléndida ría cuando comienza a anochecer. Casi cruzamos por entero la localidad y cuando creiamos que tendríamos que buscar otro sitio par pasar la noche, localizamos a la izquierda un amplisimo aparcamiento de tierra ya casi a la salida del pueblo. 
N 43º 40'45" W 07º 51' 04".
Ortigueira

Antes de que anochezca del todo, nos vamos a dar una vuelta bajando desde el aparcamiento hasta un paseo que discurre a lo largo del mar hasta el puerto.
A estas horas está todo vacío y con poco ambiente, sin embargo los reflejos del ocaso sobre la ria hacen amable y precioso nuestro deambular en aquella tarde que continuaba fresca y ventosa.

Ortigueira


Llegamos hasta el puerto deportivo y a un parque grande y bien cuidado. Caminamos por sus casi desérticas calles observando los miradores de las fachadas que dan a poniente, tan típicos de estas tierras, sin embargo nos llama la atención la cantidad de estas viviendas con aspecto de estar deshabitadas.
Puerto deportivo de Ortigueira

Nos volvemos a la auto para terminar pronto el día y salir temprano a la mañana siguiente. Vimos muchas autocaravanas que pasaban aunque ninguna se detuvo a pernoctar allí, así que pasamos la noche sin compañia pero muy tranquilos.

Nos dirigimos a: Cabo Ortegal


Si te ha gustado esta entrada y la información que incluimos te ha sido útil..... agradecería tu g +1
recomienda este blog en google.



2 comentarios:

Ramon Moreno Fernandez dijo...

Hola, acaba de conocer tu blog por casualidad y decirte que me tienes información muy interesante.

Nosotros también hemos viajado en autocaravana y es una pasada la libertad que da.

Si no te importa voy a poner un enlace en mi lista de blogs que sigo. Te invito a que conozcas el mío.
http://misviajesysensaciones.blogspot.com.es

Un saludo Ramón y Belén

elviajerosinprisa dijo...

Hola Ramon, gracias por tu comentario y por enlazar el blog, nosotros hacemos lo mismo ya que después de echarle un vistazo nos ha parecido interesantísimo. Las entradas, las fotos y los textos nos han gustado mucho. Hacemos nuestras las palabras que expresas en el texto del perfil.
Un cordial saludo y a seguir viajando.
Flor y Esteban

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