ACOMPÁÑANOS EN NUESTROS VIAJES

30 dic. 2011

NEUSCHWANSTEIN, FUSSEN: ALEMANIA Y AUSTRIA.10


Jueves 14 julio 2011

A unos cien kilómetros de Lindau, se encuentra nuestro siguiente destino. 
Ya fuera de la Selva Negra en plenos Alpes bávaros, Füssen, punto de partida para una visita muy esperada. Los castillos reales de Schwangau, el de Hohenschwangau y sobre todo el de Neuschwanstein, aunque nos temíamos que toda la parafernalia turística relacionada con el romanticismo de estos castillos eclipsase su autentica belleza.
El trayecto se hizo cómodo a través de las “autobhán” gratuitas en donde pudimos comprobar lo que significan los tramos de autopista donde no hay límite de velocidad. Dos motos nos adelantaron a tal velocidad que no sabemos ni el color que tenían, incluso dimos un respingo en los asientos cuando nos sobrepasaron. Verdaderamente es un peligro porque cuando me coloqué en el carril central para adelantar a una fila de camiones, juro y prometo, que miré por el retrovisor izquierdo y que en ese momento no venía nadie en muchos kilómetros atrás. ¡A qué velocidad irían!. 
Nos llovió durante el trayecto. Aquí el paisaje cambia, abandonando las suaves colinas de la Selva Negra por la llanura que se queda a nuestra izquierda y a nuestra derecha aparecen las primeras estribaciones de los Alpes bávaros.



Al llegar a Füssen enseguida distinguimos la señal de área para autocaravanas pero cual fue nuestra sorpresa cuando nos encontramos con tres seguidas. Aparcamos en la primera y me bajo para ver como era el tema de la pernocta. Y aquí otro cambio y otra novedad. Había una garita pero hacía cinco minutos que había cerrado, las seis de la tarde. La cartelería, como siempre exclusivamente en alemán, me obligó nuevamente ha realizar un exhaustivo ejercicio de imaginación. Intuí que en la tercera área, de 7 a 8 de la tarde, se pagaba la estancia. Solo durante una hora. Me acerqué caminando y observé que en las tres había espacio suficiente pero en la tercera los lugares para situarse eran más amplios y había mejores vistas sobre las cercanas montañas. Allí nos colocamos con vistas a esas montañas que ahora se adornaban con jirones de niebla después de la lluvia. Lo de pagar fue un numerito. A la hora indicada una enorme fila se había formado como si fuese una panadería sirviendo zonas de aparcamiento. Una pequeña muestra mas de la eficiencia alemana es que ya tenían anotada la matrícula de la autocaravana. 12 €/ 24 h. luz aparte. N 47º 34’ 51’’ E 10º 42’ 03’’. 

Área de servicio y pernocta de Füssen

 El área, mejor dicho, las tres áreas tienen la infraestructura como si de un camping se tratase, duchas y servicios incluidos, el llenado y vaciado de agua se hacía con mucho espacio y comodidad. Además estas tres áreas están situadas junto a una zona comercial muy grande. Por allí aparecían los Carrefour, lid´l, Aldi, etc. lo que aprovechamos para reponer algunas viandas antes de que cerrasen a las 20,00 h. dos horas mas tarde de lo acostumbrado por aquí, lo cual también era otra novedad.

Aparcamiento para visitar los castillos 


VIERNES 15 Julio 2011

Los castillos reales se encuentran a cinco kilómetros de Füssen y se puede llegar a través de carriles-bici e incluso andando, a través de arboledas preciosas junto al lago Schwansee, tienen perfectamente señalizada una ruta de unos siete Kilómetros.
Nosotros fuimos en la autocaravana y ya antes de llegar se deja ver la silueta tan característica de Newschwanstein. Los parking para autocaravanas están perfectamente señalizados y al recoger el ticket una amable señorita nos indicó donde teníamos que situarnos, al fondo del parking, junto a otras veinte o treinta autocaravanas. Todo bien organizado.


Por fortuna, hoy no llueve y el sol no molesta en absoluto, al contrario, casi se agradece.
A pesar de encontrarnos en un lugar turístico de los mas visitados de toda Europa, no se respira un ambiente de aglomeración como cabría esperar, y eso a pesar de la cantidad de vehículos y gente que se mueve por todas partes. Enseguida localizamos las taquillas donde se venden las entradas para la visita interna de los dos castillos. Hay que tener en cuenta que te las venden para entrar a una hora determinada, por lo tanto quien quiera visitar ambos castillos tiene que calcular lo que se tarda en subir a Newschwanstein, bien sea andando o en autobús, realizar la visita, y volver hasta el otro castillo a la hora adjudicada. Nosotros teníamos claro que solo nos apetecía verlos por fuera, inmersos en su entorno natural que es donde ofrecen todo su esplendor y evitar el estrés que supone tanta disciplina turística. Colas inmensas para adquirir las entradas, colas inmensas para estar a tiempo en la puerta según la hora que te han dicho, visita acelerada para que te dé tiempo en salir y llegar al siguiente castillo para, nuevamente, ponerte en fila y esperar el turno adjudicado. Que no, que no, esto no va con nosotros.

Punto de venta de entradas a los castillos

Perdonamos ver lo bonitas que puedan ser las estancias interiores pero tenemos claro que no nos merece la pena semejante vértigo  acelerado. Por lo tanto nos dirigimos caminando hacia el castillo de Neuschwanstein para verlo por fuera siguiendo las precisas indicaciones que no dan lugar a error alguno, por otra parte, no hay mas sitios por donde subir. La cuestecita asfaltada, con un notable desnivel, por donde suben autobuses y carruajes tirados por caballos, puede suponer unos veinte minutos, pero esto es muy subjetivo por supuesto, sin embargo es un paseo muy agradable al caminar  a través de un frondoso bosque aspirando constantemente el aroma de la humedad que desprende. 



Llegados a la puerta del castillo nos encontramos con unas vistas espectaculares. Por una parte Füssen y Schwangaw entre los preciosos lagos de Forggensee y Alpsee y mas a lo lejos las enormes llanuras que se extienden hacia el norte, y detrás de nosotros, las primeras estribaciones de los Alpes bávaros descubriendo justo enfrente del castillo, el famoso puente de Marienbrücke que aparece en todos los reportajes sobre este lugar.

Puente de Marienbrücke


 Ahí si queremos llegar, ya veremos por donde se va. Antes y ya que estamos aquí queremos saber hasta donde se puede acceder y tenemos la suerte de comprobar que hasta los patios interiores del recinto amurallado no hay restricciones de paso. Pues mira que bien, allí vemos a todos los guiris, civilizadamente, haciendo colas inmensas, esperando estoicamente su turno de visita.

Patio de armas Neuschwansteisn


Comimos algo tranquilamente sentados disfrutando de aquel mágico lugar y a continuación descendemos para averiguar por donde podemos llegar a ése puente tan atrayente. El tránsito de la gente subiendo y bajando es constante, observamos a los que suben con un ritmo frenético con la lengua fuera. Los horarios que adjudican para las visitas son inflexibles y si no llegas a tiempo, adiós a los euros de la entrada. También es constante la subida y bajada de los coches tirados por caballos seguidos de unos vehículos encargados de ir limpiando los excrementos. Están en todo estos chicos.


Cuando llegamos abajo otra pequeña odisea con el idioma para averiguar por donde se sube al puente de Marienbrücke. Después de dar muchas vueltas y otra vez por pura intuición, conseguimos averiguar que junto a un hotel sale cada veinte minutos un autobús hasta un aparcamiento estratégicamente situado en medio de la montaña desde donde se puede fácilmente acceder, cuesta abajo, primero al puente y después al castillo. Así pues por 1,80 € se puede llegar hasta los dos lugares ahorrándote la subidita a pié.  “Ya me lo decía mi abuelo: aprende idiomas”.

Llanura de Schwangau y el lago Forggensee desde Neuschwanstein

Las vistas desde el puente son espectaculares. Aunque el primer espectáculo es el puente en sí mismo. Absolutamente atestado de gente que una vez que encuentran hueco, ya no se apartan hasta completar todo el reportaje fotográfico correspondiente. Merece la pena y mucho, subir hasta aquí. La mejor y la mas incomparable perspectiva sobre Neuschwanstein sin ninguna duda, y una vez que consigues encontrar el hueco propicio, tienes delante de ti uno de los espectáculos mas recomendables y famosos que se puedan encontrar en Alemania.


 Hay una altura considerable, el salto de agua justo debajo, el río que se hunde hacia el perfil incomparable de ésta mansión de leyenda que se recorta sobre lagos, pueblecitos, prados inmaculadamente verdes. Me lo quiero imaginar en un día de invierno, todo nevado, o con nieblas matutinas. El codazo involuntario de un japonés me devuelve al mes de julio.


Es curioso pero en estas situaciones es donde te das cuenta del nivel de civismo alcanzado por estas latitudes. A pesar de semejante aglomeración se producen espontáneamente turnos de espera para colocarse en la parte delantera del puente. Cuando consigues situarte cómodamente, observas con el rabillo del ojo a todo el mundo que con tranquilidad y sin ningún atisbo de impaciencia aguardan pacientemente el tiempo que sea necesario para que los de delante terminen de disfrutar de sus vistas y de hacer sus fotos para, seguidamente, ocupar sus puestos siempre con un ligero “danke” cuando te retiras.

Como aquí se puede ver, en Alemania hasta los
regueros de montaña están adoquinados.
Regresamos al aparcamiento muy satisfechos con todo lo visto y vivido.
Sabemos que son lugares turísticos clásicos pero que hay que disfrutarlos y nosotros hemos conseguido hacerlo sin ningún atisbo de paliza veraniega.

Castillo de Hohenschwangau 


Salimos y nos detenemos por las afueras de Schwangaw para contemplar desde lejos el espectáculo que ofrecen Newschwanstein y Hohenschwangau en conjunto recortándose sobre las montañas. Al amigo Luis II de Baviera le denominaron el rey loco, pero yo creo que no tenía nada de loco por haber construido semejante castillo y sobre todo ¡en qué sitio!.



La tarde se ha quedado preciosa cuando a través de los prados tapizados nos dirigimos a Linderhof, otra prolongación de la historia de éste Rey que parece se dedicó en exclusiva a disfrutar de la vida.
El navegador nos conduce por las habituales carreteras cómodas y despejadas aunque enseguida enfilamos hacia la profundidad de las montañas. Los paisajes, no por similares, siguen siendo los inmejorables compañeros de nuestro deambular por tierras de Baviera.
Próximo destino: Linderhof

COCINA FÁCIL MUY ADECUADA PARA VIAJES EN AUTOCARAVANA
Seguro que todos llevamos unas cuantas recetillas que no resulten muy engorrosas de hacer para nuestros viajes. Aquí os dejamos  este vídeo que hemos encontrado para hacer una ensalada de pollo y piña. La salsa rosa si no queremos complicarnos,  simplemente se puede  comprar hecha. 
De vez en cuando si encontramos nuevos vídeos facilitos los iremos subiendo.
¡Que aproveche!



Y AHORA NOS DIRIGIMOS A LINDERHOF


Si te ha gustado esta entrada y la información que incluimos te ha sido útil..... agradecería tu g +1
recomienda este blog en google.


Vídeo: www.isasaweis.com

4 comentarios:

David del Bass dijo...

Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!

elviajerosinprisa dijo...

Muchas gracias David, también feliz año para tí.

La viajera mas lenta-Tati Galiano dijo...

Una entrada fantástica, me ha encantado leerla y recorrer con vosotros éstos preciosos lugares. Que manera de viajar tan bonita.
Un abrazo muy grande y Feliz Año!!

elviajerosinprisa dijo...

Conforme pasa el tiempo vamos descubriendo todas las ventajas de viajar en autocaravana. Solo tiene un problema. Son caras, pero después... ¡a volar!
Gracias por tu comentario. Un abrazo

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...